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javier molinero y maría oliver
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“El arquitecto ahora va a tener que escuchar más a los ciudadanos”

Por:

Javier Molinero y María Oliver son una pareja de arquitectos valencianos, fundadores del estudio Mixuro. Sus proyectos están enfocados a la búsqueda de herramientas que posibiliten a las personas intervenir más activamente sobre los espacios que van a habitar, desde la vivienda hasta la ciudad y el paisaje.

En la actualidad, están comisariando la exposición POP UP València. Reactiva la ciutat que tendrá lugar en el Centre Cultural La Nau el próximo otoño. Están trabajando a su vez en el proyecto Robin House. ¡Viviendas para todos! que verá la luz a principios de 2014, con el que pretenden hacer de la arquitectura un producto de masas.

Así han respondido a nuestras preguntas:

Y- El entorno urbano es uno de los escenarios que más rápidamente cambian. Tan pronto se revitalizan unos barrios como se degradan otros ¿en qué medida los ciudadanos pueden intervenir activamente en esos procesos?

M- Un entorno urbano estable cuesta mucho tiempo y esfuerzo de conseguir y exige cierto sentimiento de pertenencia a un lugar de los ciudadanos que lo habitan. Se trata de ecosistemas tremendamente frágiles y su deterioro puede ser asombrosamente rápido. El ciudadano siempre es la clave.

J- Son los ciudadanos los que deciden, con sus acciones, que un barrio esté vivo o languidezca. Las modas funcionan también en este ámbito, pero no estoy de acuerdo con que el escenario sea cambiante, la arquitectura es una de las pocas cosas que se transforman muy lentamente, otra cosa es el uso de la misma.

Y- Entendemos que las asociaciones vecinales son un modo espontáneo de organización colectiva de personas que sufren una carencia y se movilizan para darle solución ¿Qué papel desempeñan realmente?

M- Actualmente existe un florecimiento de asociaciones de personas con intereses comunes que unen sus esfuerzos para la mejora de sus entornos urbanos. El problema nosotros lo estamos encontrando en la falta de vehículos para conseguir que sus propuestas se hagan realidad. Cualquier cuota de poder que ganen las asociaciones cívicas en la gestión de los espacios públicos la tienen que ceder las administraciones. Para que esta transferencia de poder sea efectiva, hace falta canales de comunicación que en estos momentos ni existen ni hay voluntad política para crearlos.

Y- Sois comisarios de la exposición Pop UP, que recoge diversas propuestas de futuro para la ciudad de Valencia ¿Qué importancia dais a que los ciudadanos entren en contacto con esas iniciativas y con el debate que plantean?

M- Nuestro objetivo es recuperar al ciudadano como motor del desarrollo de la ciudad para el presente, para la vida que estamos viviendo cada uno de nosotros. Nuestros niños necesitan parques hoy y de nada les sirve un solar con un cartel que promete un parque que lleva 20 años sin hacerse y probablemente permanezca así otros 20 años.

No se trata de ir contra los planes urbanísticos sino de buscar modelos de gestión para el “mientras tanto”. Hay que asumir que tenemos planes urbanísticos aprobados que no se van a poder desarrollar en decenas de años y dejan vacíos urbanos que podrían ser gestionados por los vecinos para cubrir necesidades urgentes a muy bajo coste.

J- La exposición muestra el trabajo de varios equipos de jóvenes profesionales, con ideas que hasta ahora eran de difícil digestión para administraciones y para el tejido empresarial que intervienen en la ciudad. Traen propuestas que no han tenido el temor de confrontar directamente con los vecinos, están acostumbrados a esto y ese es su deseo. Ese contacto genera interesantísimos resultados que pueden llegar a transformar totalmente el punto de partida previsto y ¡no salen corriendo!

Propuesta para el patio de La Nau. Boceto de Javier Molinero para POP UP València.

Propuesta para el patio de La Nau. Boceto de Javier Molinero para POP UP València.

Y- ¿Las administraciones tienen un objetivo claro en su visión de futuro para las ciudades?

J- Eso habría que preguntárselo a las autoridades (risas).

M- En el mercado de las ciudades hay cierta desesperación por hacer “marca”. Esta ansiedad hace que las administraciones olviden a sus ciudadanos y dirijan sus políticas hacia actuaciones de gran impacto mediático que no mejoran en absoluto el entorno urbano. En este sentido no se puede intentar ser lo que uno no es. Hay ciudades como Madrid que tiene un potencial increíble en sus ciudadanos y todavía no se han dado cuenta.

Y- A los políticos les encanta inaugurar edificios ¿creéis que usan la arquitectura como un recurso de promoción personal, como modo de dejar una impronta en las ciudades para que se les recuerde siempre?

M- La relación de la arquitectura con el poder siempre ha sido turbia. Cuanto más totalitario es el poder más obsesión parece mostrar por utilizar la arquitectura con un triple objetivo: seducir, intimidar y perdurar. Es muy extraño que un arquitecto renuncie a hacer un gran proyecto porque el encargo le llegue de un gobierno manifiestamente criminal.

J- Yo creo que no los políticos de nuestro entorno no están pensando en pasar a la posteridad, intuyo que tienen una visión más a corto plazo. Están pensando en la repercusión mediática, en la sensación que dejan a los votantes para las próximas elecciones.

Y- Seguimos percibiendo la arquitectura como intervención dura y definitiva en nuestro entorno ¿existe una arquitectura blanda, sensible, que ofrezca el mismo tipo de soluciones?

M- En estos momentos vivimos una gran crisis de valores entre los profesionales de la arquitectura. Las nuevas generaciones de arquitectos no se pueden permitir la actitud déspota de las generaciones precedentes. El arquitecto ahora va a tener que escuchar más a los ciudadanos y lo bueno es que tiene muchas ganas de hacerlo. De esta necesidad y esta nueva actitud está saliendo una arquitectura menos espectacular pero mucho más cercana a los problemas de las personas.

J- La arquitectura y sobre todo el urbanismo modernos nos han sido impuestos a los ciudadanos desde un planeamiento dirigido desde las “altas esferas”, escudándose en los elevados costes y la complejidad. Sí que existe una arquitectura sensible, es la arquitectura decidida por los ciudadanos. No se trata de poner a los ciudadanos delante del tablero de dibujo, se trata de hacer ciudad dejando a las personas que la usen y tomando decisiones en función del éxito o fracaso de la prueba. Un ejemplo de esto es cómo el ayuntamiento de Nueva York ha diseñado la nueva Times Square, no ha contratado a un estudio de arquitectos internacional, ni ha convocado un concurso. Lo que ha hecho es pintar en el suelo una posible solución de peatonalización, ha colocado sillas, mesas, maceteros, todo provisional. Luego se observa cómo la gente utiliza el espacio y se toman decisiones definitivas o se hacen más pruebas.

Y- Es curioso cómo conviven en la ciudad una gran densidad de espacios con los lugares vacíos y muertos. Los solares parecen quedarse descolgados del resto, como zonas vetadas y congeladas ¿qué funciones pueden desempeñar esos espacios yermos?

M- Los vacíos urbanos son espacios de oportunidad. En ellos podemos ubicar aquellos usos que mejoran nuestro entorno urbano y nos permiten ser más felices. Estamos hablando de huertos urbanos, plazas, parques, piscinas temporales, cines de verano. El problema es que hay incompatibilidades urbanísticas y conflictos de intereses que hay que conocer y resolver antes de lanzarse a utilizar estos espacios. Es fundamental generar un diálogo fluido entre las administraciones y los vecinos. Empiezan a aparecer equipos profesionales que se están especializando en este tipo de gestiones y que pueden ayudar a las asociaciones a hacer realidad sus propuestas.

J- Me gustaría hacer notar que el hecho de que algunas de estas actividades no sean perfectamente legales no quiere decir que las administraciones estén en contra ni las persigan, lo cual es muy de agradecer pues son a todas luces beneficiosas para todos.

Y-Uno de los grandes quebraderos de cabeza en las ciudades es el tráfico rodado. Parece que todo el mundo se desplace a la vez en todas direcciones ¿Es posible reducir la necesidad de moverse dentro de una ciudad y establecer sistemas de transporte público menos agresivos?

J- Hace falta una apuesta aun más decidida por el uso de la bicicleta. Tantos beneficios para la ciudad no pueden ser despreciados. Con un poco de pintura se podría realizar una red de calles para bicis que permitan recorrer la ciudad de parte a parte con seguridad, que es lo que falta para que los aun indecisos se lancen a mejorar su calidad de vida y la de todos.

M- Fred Kent, de la empresa Project for Public Spaces, lo explica de manera maravillosa: Si planificas las ciudades para los coches y el tráfico obtienes coches y tráfico. Si las planificas para las personas y los espacios obtienes personas y espacios.

Y-Se ha hablado mucho de las smart cities como ejemplos de implantación de nuevas tecnologías para mejorar funciones urbanas ¿notaremos cambios pronto?

J- El concepto de smart city es muy interesante, pues no se ciñe exclusivamente al medio físico, ni a las tecnologías disponibles, sino que a esto se añade el capital humano de la ciudad. Vamos, que disponer de cobertura 4G y que todos los habitantes de la ciudad posean un smartphone no hace a la ciudad más lista, más smart. Por el contrario si los conocimientos y la actitud de las personas conducen a una optimización de los recursos, se recicla de manera óptima, se aprovecha el tiempo libre para seguir aprendiendo y crear riqueza entonces sí que se aporta a la inteligencia colectiva. Todo suma.

M- El problema del espacio público en nuestras ciudades es que se enfrenta a un presente y un futuro donde las administraciones públicas tienen y tendrán muchos menos recursos. Las nuevas tecnologías nos ofrecen la oportunidad de implantar modelos de gestión que antes no podíamos ni soñar, sistemas de participación ciudadana muy potentes. En estos momentos, la técnica está mucho más avanzada que la voluntad de la administración de ceder parte de su poder al ciudadano. Es cuestión de tiempo.

Y- ¿Qué otros proyectos tenéis en mente ahora?

M- Todos nuestros proyectos para el futuro están relacionados con la difusión de la arquitectura y con el empoderamiento del ciudadano respecto a los espacios que habita, desde su vivienda hasta el espacio público. Un ciudadano informado y exigente es lo mejor que nos puede pasar, también a la arquitectura.

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1 Comentario

  1. Por —
    Eli
    Fecha —
    04 / 08 / 2013

    Enhorabuena, espero disfrutar de la Expo el próximo otoño

2013
Diseño — Todojunto