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guillem roma
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El sentido oculto de las listas aleatorias

Por:

Das al play en aleatorio a tus listas de Spotify y las canciones se suceden en una extraña mezcla de estilos y saltos en el tiempo. A veces, he pensado que detrás de ese orden aleatorio existe un sentido oculto. Vivimos en un mundo cambiante, cada vez más ajetreado, donde cada causa tiene un rápido efecto en muchas otras partes del planeta. Lo han llamado globalización. Unos hablan del auge de la multiculturalidad y otros del peligro de la uniformización de las tendencias culturales. No soy un experto en el tema pero, escuchando esa lista aleatoria, mis reflexiones basculan entre ambos puntos de vista.

Viajemos por un momento unos siglos atrás, mucho antes de que el mercado global y las nuevas tecnologías irrumpieran en los procesos creativos. Está sonando en la lista aleatoria el concierto para piano número cinco de Beethoven, también llamado ‘El emperador’. Escuchamos la orquestación sinfónica de principios del siglo XIX, el primer movimiento, de 21 minutos, escrito en la clásica estructura de sonata. Con suerte, ninguna cuña publicitaria salta al cambiar de pista: Kushal Das, un raga clásico del norte de la India. Primer movimiento, de 18 minutos, sin melodía y ritmo musical claros. Tampura, sitar y tabla: el formato estándar de la música tradicional india.

Las diferencias entre esas dos obras son abismales. No solo son distintos los instrumentos o la forma de tocarlos, también los sistemas musical, harmónico, rítmico y de afinación. ¡Incluso la forma de entender la música y su función! Pero ¿qué pasa si escuchamos algo contemporáneo de la India y de Europa? ¿alguna de las músicas mas populares, por ejemplo? Un hit de este año del cine de Bollywood, Jaz Dhami, y una de las más escuchadas del DJ de moda, David Guetta. ¿Dónde están las diferencias de las que hablaba antes? Parece que los dos mundos se hayan fundido, perdiendo su identidad original.

el sentido oculto de las listas aleatorias

Fotografía tomada por Guillem Roma en un viaje a San Francisco

Hay muchas y distintas músicas donde escoger para comparar. Quizás estas dos piezas no sean el mejor ejemplo pero, en una intuición rápida, parece que algunos elementos se han globalizado rápidamente en las tendencias musicales. Como mínimo, si ponemos atención en las más escuchadas. Temas de 4 o 5 minutos de duración, patrones rítmicos fácilmente reconocibles, armonías que siguen el sistema tonal occidental, o los mismos recursos tecnológicos.

¿Qué muestra nuestra lista de reproducción aleatoria cuando viaja en el tiempo? Crece y crece. Cada vez más grande. Es una lista que suma y almacena, que mezcla y busca caminos entre los distintos materiales. Los estilos musicales no son especies en peligro de extinción. Las tradiciones musicales se mantienen vivas, se renuevan y nuestras listas aleatorias están sonando más que nunca. Seguimos escuchando y tocando sonatas, chacareras, rils y fugas añadiendo rapeados, experimentos electrónicos, distorsiones… Tenemos nuevas herramientas para acceder, compartir y difundir la cultura que nos acercan a conocer expresiones artísticas de una forma que hace pocos años era inimaginable.

Pero este mundo frenético impulsa unas tendencias que marcan, aunque sea inconscientemente, el camino de la creatividad. El mercado, por ejemplo, tan presente en las sociedades actuales, influye mucho. Lo que está de moda es lo que vende y, sin duda, condiciona más intensamente ahora que nunca en el proceso creativo. Otro posible condicionante es la tecnología, que pone sus límites y reglas, con sistemas diseñados y construidos por unas pocas empresas internacionales de hardware y software que llegan a todos los estudios musicales del planeta.

Aunque constantemente intentemos huir de las tendencias, nos dejamos llevar por su corriente. Se trata, a pequeña escala, de ese dilema entre lo que quieres hacer y lo que crees que la gente espera que hagas. Lo que te sale o construyes para que salga de una determinada forma, esa forma que gusta…

Mientras tanto, nuestro reproductor sigue sonando en la lista aleatoria. Ahora una canción de Rufus Wainwright y luego un tema de reaggetón cubano…

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